Cuando he viajado a países con un nivel económico inferior al nuestro, una de las carencias que más ha llamado mi atención son las malas comunicaciones para ir de un sitio a otro, incluso convirtiendo en viajes eternos el trayecto más corto que uno pueda imaginar. Una buena red de infraestructuras se antoja imprescindible en el siglo que vivimos. La sociedad actual lo requiere, es razonable, soy el primero que así lo desea. No obstante hay que analizar muchos factores a la hora de trazar el recorrido de una carretera para, de este modo, respetar el territorio por el que discurren. Una carretera puede aislar poblaciones de plantas, estropear un paisaje único o estar ubicada en una zona donde afecte a la biodiversidad.
No creo que me aleje mucho de la realidad si afirmo que todos hemos visto animales atropellados, hemos visto atropellar alguno ante nuestros ojos o, por desgracia hemos tenido un accidente con un animal. Yo, por ejemplo, he visto hace años un tejón muerto por atropello dentro de la propia Galaroza, y también he visto multitud de anfibios, reptiles y mamíferos aplastados en el asfalto a lo largo y ancho de toda España. Multitud de conejos, culebras, rapaces nocturnas, ginetas y un largo etcétera de animales están ahora mismo muertos en nuestras vías, desde la autovía más importante a la comarcal más pequeña.
Contamos con algunos puntos negros de atropellos como son la N-433, entre Los Marines y Fuenteheridos, y la HU-8130, entre la N-433 y Puerto Moral, siendo enclaves donde se concentran a lo largo del tiempo numerosos atropellos de carnívoros. Mientras tanto los atropellos de ungulados, como ciervos o jabalíes, se dan en proximidades de cotos y los de aves por toda la Sierra.
Una solución que suele ponerse en práctica son los pasos de fauna, sirviendo de ejemplo típico los cada vez más comunes pasos de anfibios (de este grupo animal hay auténticas masacres en las carreteras en las noches lluviosas). En los últimos años se observa además en las obras la construcción desde el mismo inicio de medidas para alterar lo menos posible a la fauna como son los viaductos con vegetación o la eliminación de grandes taludes. Quizás éste sea el camino, la construcción de infraestructuras sostenibles. Por supuesto hay pequeñas medidas desde el punto de vista del conductor como reducir en curvas y cambios de rasante o aumentar la precaución en zonas con cubierta vegetal abundante. Las poblaciones de numerosas especies de una comarca pueden quedar realmente diezmadas por desafortunados atropellos. No lo olviden, si poniendo un poco de nuestra parte se pueden evitar todos salimos ganando.
Hasta ahora he hablado de daños a fauna pero concluyo valorando el tema desde el punto de vista de las personas, ya que existen igualmente problemas graves. Algo que observo siempre son perros y gatos que se cruzan de noche obligando a dar volantazos o frenar inesperadamente. Y si entro en animales de mayor porte pienso en vacas y caballos en zonas rurales, a lo que se suman todas las especies silvestres en general (jabalíes, ciervos, etc.).Es importante recordar que los animales que se cruzan por la carretera pueden ocasionar accidentes, incluso con algunos fallecidos y heridos graves cada año, además de destrozos considerables en los coches.
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