La llegada del mes de abril tiene especial significado para todos quienes formamos parte del equipo de ‘Entorno Natural’. Fue durante la primera semana de abril de un ya lejano año 2004 cuando vio la luz este proyecto de difusión del patrimonio, la cultura, la gastronomía y el medio natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Ocho años han pasado ya desde ese número 0, el que ilustraba en su portada el campanario y la torre almohade del Castillo de Aracena y que muchos de ustedes, queridos lectores, conservarán como oro en paño.
La vertiente web es esencial y lo seguirá siendo también para el proyecto de ‘Entorno Natural’
Ocho años ya. Un total de 96 meses con sus correspondientes revistas en las que hemos intentado acercarles de la mejor manera posible lo mucho que ofrecen y atesoran todos y cada uno de los 29 municipios de esta comarca. Y no sólo de esta Sierra, sino que también hemos viajado por los Parques Naturales andaluces o hemos visitado otros puntos de la geografía nacional, e incluso de la vecina Portugal, para ofrecerles otras informaciones de interés.
Si algo teníamos claro desde que gestamos la idea de esta revista, a finales de 2003, era que había mucho que contar y que descubrir a quienes nos visitan cada mes. Pero el tiempo ha demostrado también que no sólo había que abrir los ojos a quienes eligen nuestro destino para el descanso y disfrute, sino también a los propios habitantes de este Parque Natural, que han hecho de ‘Entorno Natural’ una práctica herramienta de consulta para saber qué hacer, cuándo, cómo, dónde e incluso para conocerse mejor a ellos mismos.
Estos ocho años de vida nos permiten observar con cierta perspectiva lo que ha supuesto la aparición de ‘Entorno Natural’ en la vida de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche. El soplo de aire fresco que trajo consigo se ha visto refrendado con varios premios a nivel provincial y andaluz, motivos de orgullo y de apoyo para seguir con una iniciativa empresarial que se sigue realizando con el mismo cariño que el primer día.
Porque si algo llevan encerradas todas las páginas de estos 96 números de ‘Entorno Natural’ es mucha dedicación y esmero por hacer las cosas bien. De eso saben mucho Manoli Fernández, Marga Muñoz, Jorge Fernández, Ana González, Lucía García, María Cancio, Esther Mayoral, Alicia Tristancho, Azaroa de los Reyes, Rocío Barrero, Rocío Maestre o David y Daniel Segura. Ellos han sido algunos de los compañeros que nos han acompañado durante estos ocho años en el largo viaje informativo en el que seguimos.
El ímpetu que han puesto siempre todas estas personas y las que hoy forman parte del equipo de ‘Entorno Natural’ ha sido esencial para que este proyecto siga adelante. Ése ímpetu y también, por supuesto, la colaboración de las empresas y entidades que han utilizado las páginas de este magacine para anunciar sus productos. Su colaboración ha sido esencial y lo sigue siendo para que hoy día, con los difíciles tiempos que estamos viviendo, podamos salir a la calle a comienzos de cada mes y no faltar a la cita con ustedes.
Pero un medio vivo como ‘Entorno Natural’ no debe (y nunca ha querido) sentarse a contemplar cómo el tiempo pasa sin más. Desde nuestros comienzos apostamos por la versión on line de nuestros contenidos, por lo que creamos la página www.entornonatural.net. Ésa ha sido nuestra ventana a todo el mundo a través de la Red. Y no somos pretenciosos al afirmar que ha sido un espacio abierto más allá de nuestras fronteras naturales ya que internautas de los cinco continentes han accedido a nuestros contenidos para interesarse por algunas de las propuestas realizadas cada mes.
Es por ello que la vertiente web es esencial y lo seguirá siendo también para el proyecto de ‘Entorno Natural’. Más aún con las dificultades que están viviendo todos los medios de información gratuita como el nuestro. Pese a esta difícil coyuntura, el apoyo de algunas administraciones y casas comerciales de la comarca nos permite seguir siendo fieles a la cita de cada comienzos de mes que pretendemos continuar manteniendo.
La ilusión que ustedes muestran con cada nuevo número es el principal motivo para seguir adelante con este proyecto cuyo único objetivo es la difusión de una tierra que, históricamente, dio de comer a sus habitantes y cuyas múltiples posibilidades deben ser la amarra que impida que sus pueblos lleguen a despoblarse por la ausencia de futuro para quienes vivimos aquí.
Gracias por estos ocho años de cercanía y satisfacciones y, como siempre decimos, esperamos que hayan disfrutado de este nuevo número.