Llega el mes de febrero y con él una de las fiestas más divertidas y satíricas de todo el mundo y con gran representación en la Sierra. Matasuegras, serpentinas y papelillos de colores invaden los estantes de los comercios y tanto niños como mayores se afanan en buscar los disfraces con los que representarán a aquellos personajes reales o imaginarios que siempre quisieron ser.
Es el mes del Carnaval, que llega a todos los pueblos del Parque Natural cargado de tradición y con grandes dosis de diversión. Don Carnal forma parte de las raíces culturales de Alájar, Aracena, Aroche, Arroyomolinos, Cala, Castaño del Robledo, Cortegana, Corteconcepción, Cumbres Mayores, Cumbres de San Bartolomé, Encinasola, Fuenteheridos, Galaroza o Higuera de la Sierra, entre otras localidades. Todos ellos viven con intensidad unas fiestas marcadas por el buen humor y la risa como compañeros.
En Aracena, los pasacalles y los certámenes de murgas acaparan los actos del Carnaval, que se celebra durante dos fines de semana consecutivos. El símbolo carnavalesco por excelencia es la Cebolla, que se enterrará el último día de fiesta en el Paraje de Marimateos, escenario elegido además para el desarrollo de una intensa jornada campestre como fin de fiesta.
Los corteganeses, por su parte, identifican su Carnaval con la figura del Chorizo, uno de los emblemas culinarios de la comarca. La quema tiene lugar en la Plaza de Toros, donde se realiza además una degustación del típico producto ibérico. Otro de los actos más representativos es el desfile que realizan los cuartetos, chirigotas y murgas de la localidad, que tiñen de risa la jornada con sus letras irónicas que hablan de los personajes o de los principales acontecimientos ocurridos durante el año.
La Gallipierna es el símbolo estrella de Cala, nombre que recibe una seta que se da de forma abundante en estos terrenos. Uno de los momentos más destacados se produce cuando las mujeres de la localidad se convierten en improvisadas viudas que lloran el entierro de su símbolo, vistiendo de luto cómico la jornada.
Pero si prefiere los Carnavales de Galaroza, encontrará una figura muy representativa de este municipio y emblema de la fiesta, el Pero Cachón. Su simpático funeral es el símbolo de la victoria de Doña Cuaresma y se celebra en el paraje de La Morera, lugar desde el que parten los vecinos para recorrer la localidad ataviados con sus mejores disfraces.
También los vecinos de Fuenteheridos disfrutarán de su particular Carnaval en el que el pasacalles por el centro del pueblo lleva a toda la comitiva al Teleclub para disfrutar con las actuaciones de las chirigotas en una intensa noche de diversión y buen ambiente. Su símbolo, la ‘Papa’ (de ahí su gentilicio popular de ‘paperos’) también arderá pasto de las llamas para finalizar la fiesta.
Uno de los Carnavales más jóvenes pero que con más fuerza ha comenzado en los últimos años ha sido el de Higuera de la Sierra, que durante dos días saca a todos sus vecinos a la calle para acompañar a su protagonista, el Higo. Tras el recorrido del pasacalles del sábado por la tarde, el domingo todos se visten de luto por la quema de su protagonista, que se celebra en el Paseo del pueblo.
Las cuatro semanas del mes de febrero están salpicadas por distintas actividades carnavaleras. Bien en estos pueblos, o en otros en los que se celebre el Carnaval durante este mes de febrero o comienzos de marzo, la fiesta y diversión está asegurada en una celebración que ha arraigado en la vida de los serranos y de todos aquellos que la descubren. La prueba está en que la mayoría repite al año siguiente.
[English]
The month of February has come around again and with it one of the most fun and satirical festivities celebrated all over the Sierra. Party blowers, streamers and coloured paper confetti invade the shop shelves and both children and adults alike make every effort to look for the costumes with which they will take the parts of those real or imaginary characters they have always wanted to be.
In Carnival month, which comes to the Natural Park filled with tradition and heaps of enjoyment, Don Carnal becomes a part of the cultural roots of the villages of Alájar, Aracena, Aroche, Arroyomolinos, Cala, Castaño del Robledo, Cortegana, Cumbres Mayores, Cumbres de San Bartolomé, Encinasola, Higuera de la Sierra, Fuenteheridos or Galaroza. They all live this festivity intensely and with great humour.
The four weeks of the month of February are dotted with different carnival activities. Whether it be in these villages or in others where Carnival is celebrated during the month of February or at the beginning of March, fun and games are guaranteed in a celebration which has become a tradition in the life of the mountain folk and all those who discover it. The proof of this is that many of them come back year after year.

