Entrevista con Antonio José López | DIRECTOR-CONSERVADOR PARQUE NATURAL SIERRA DE ARACENA Y PICOS DE AROCHE
Para Antonio José López (Sevilla, 1967), la Sierra de Aracena y Picos de Aroche es una especie de imán al que pocas veces ha podido resistirse. Su formación como ingeniero de Montes por la Universidad de Córdoba denota su pasión por la naturaleza y el medio ambiente, pasión que siempre ha podido desempeñar en los distintos puestos que ha ocupado dentro de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.
Curiosamente, su primera experiencia laboral fue en Aracena, en el seno de un módulo sobre medio ambiente en la Escuela Taller ‘Sierra de Aracena’. Eso fue en 1989. También tuvo la ocasión de trabajar por aquí en 2001, como asesor técnico, y desde el pasado 2009 es el nuevo director – conservador del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Su particular idilio con esta comarca queda perfectamente resumido en sus palabras: “Mi corazón siempre me ha llevado mucho hacia la Sierra”.
¿Cómo definiría a quien todavía no ha visitado esta comarca nuestro Parque Natural?
Es un territorio donde se pueden localizar las mayores extensiones de dehesa de la Península Ibérica y las mejor conservadas. Esto le ha valido para ser designado como Reserva de la Biosfera por la Unesco, junto a otros espacios naturales de Córdoba y Sevilla. De las 400.000 hectáreas catalogadas como Reserva, prácticamente la mitad está en el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche.
¿Qué tiene este espacio protegido que lo diferencia del resto?
Hay una característica muy notoria dentro del mundo de la botánica. Entre una ladera y otra de cualquier montaña puedes encontrar vegetación típica de la zona atlántica y en la otra mediterránea. Por ejemplo en la exposición de solana de la misma montaña puedes encontrar olivos y en la de umbría castaños. Es una confluencia de ambas vegetaciones que demuestra la singularidad de este espacio natural.
¿Cuál es la principal función de la figura del Parque Natural dentro de este territorio?
La oficina del Parque Natural orgánicamente está dentro de la Consejería de Medio Ambiente y su función es la de conservar los recursos naturales que tenemos aquí. También tenemos otras misiones, como la de dinamizar el territorio, desde el punto de vista de favorecer el desarrollo económico de la comarca dentro de los márgenes medioambientales y fomentar también el conocimiento y sensibilidad medioambiental de los ciudadanos.
Pese a la salvaguarda del patrimonio natural que ustedes hacen hay voces que critican trabas burocráticas y legales para el normal desarrollo de las actividades habituales en el campo. ¿Qué medidas de organización están tomando para agilizar trámites y permisos?
Desde que llegué, uno de mis principales objetivos es mejorar la percepción del ciudadano hacia el Parque Natural. En primer lugar tomé medidas en la gestión de Rercursos Humanos. Si se realiza una gestión más eficaz habrá mejores resultados en el trabajo administrativo. Por su parte, desde la Consejería de Medio Ambiente se está trabajando actualmente en un borrador de Decreto que supondrá una agilización administrativa en materia, sobre todo, forestal.
Se preparará una instrucción sobre trabajos forestales común para toda Andalucía en la que el interesado notificará los trabajos y tendrá el silencio positivo: si no se contesta se obtiene el visto bueno. Esto supone una ayuda fundamental para solucionar problemas de retrasos administrativos.
Durante miles de años, este espacio natural se ha conformado tal y como es y ahora diversos proyectos de gran calado (reformas en los trazados de la N 433 y la N 435 o el oleoducto desde Extremadura a Huelva, entre otros) parecen poner en peligro este frágil equilibrio. ¿Cuál es la situación desde el punto de vista del Parque Natural?
Estos tres proyectos se encuentran en proceso de tramitación de su evaluación del impacto ambiental. El Parque tiene como misión informar de forma sectorial sobre los efectos medioambientales de cualquier proyecto, como estos. Nosotros damos nuestro punto de vista a las alternativas para ver lo menos perjudicial o incluso proponemos medidas compensatorias y correctoras en caso de que se ejecuten los proyectos.
¿Pueden alterar preocupantemente estos proyectos la disposición del Parque Natural?
El ciudadano debe estar tranquilo porque todas las actuaciones que se hagan tendrán las garantías medioambientales adecuadas para minimizar el impacto sobre el medio ambiente.
Uno de los problemas más graves a los que se enfrenta este Parque Natural es la difícil situación económica y medioambiental de la dehesa, con problemas tan acuciantes como la temida ‘Seca’. ¿Qué avances hay actualmente con las medidas para frenar esta enfermedad?
El problema de la ‘Seca’ es que es un fenómeno originado por varios factores: el más importante, un patógeno, un hongo, pero también hay otros factores como la existencia de plagas, el sobrepastoreo y factores climatológicos. Hay muchos motivos que originan la seca de quercíneas. Ahora mismo sé que hay una solución parcial para ayudar al problema de las plagas, pero todavía queda mucho por investigar en cuanto a los daños que se originan por los patógenos.
Lo principal en este tema son las medidas preventivas, hay que prevenir la difusión del hongo de ejemplares enfermos a los sanos. Hay que aplicar medidas profilácticas cuando se realicen podas, con lo que las herramientas que se utilicen con árboles enfermos sean desinfectadas antes de usarse en árboles sanos.
Otro de nuestros emblemas, el castañar, sigue arrastrando año tras año pérdidas y más pérdidas en sus cosechas, lo que augura un futuro oscuro para este cultivo. ¿Cree que peligra la existencia de este ecosistema tan arraigado en el área que va de Aracena a Cortegana?
El castañar tal y como lo conocemos hoy día seguramente desaparezca si no se implementan medidas de mejora en la rentabilidad del cultivo. A medio plazo, el castañar que conocemos no parece viable. Los propietarios dejarán de actuar en los castañares porque no sacan provecho ni rentabilidad. Si no conseguimos que se dinamice el sector, éste es el futuro que nos espera.
Sin embargo, desde la Consejería de Medio Ambiente hay un proyecto muy interesante que se está ejecutando actualmente en Galaroza, en una finca experimental con unas ocho hectáreas en las que estamos plantando plantas madres de castaño y con ellas se experimentarán distintos tipos de injertos de variedades españolas y de otros países de Europa para buscar ejemplares más rentables. La idea es que los castañicultores puedan tomar púas de injerto de las variedades más eficaces y, en el futuro, el castañar tenga más posibilidades.
Otra posibilidad podría ser el desarrollo de su vertiente turística, con visitas guiadas a uno de los espacios naturales más exclusivos de Andalucía…
Si queremos mantener el castaño como lo tenemos ahora debemos pagar por ello de alguna forma. La sociedad debe ayudar a sustentarlo, vía subvenciones o con otro procedimiento.
Al menos, como nota positiva, estos pasados meses de intensas lluvias han devuelto la vida a nuestros acuíferos, lo que nos garantiza unos años de bonanza para el campo…
Las lluvias han supuesto un balance positivo en el ecosistema. Se puede decir que en un periodo de dos meses ha habido un renacimiento de la naturaleza del Parque: hemos pasado de un periodo seco a otro muy húmedo. Pero no podemos lanzar las campanas al vuelo porque más importante que la cantidad es la distribución. A efectos medioambientales viene mejor una correcta distribución del agua, con una buena secuencia entre meses.
El Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche se está conformando como un destino de primer nivel para el turismo de naturaleza, ¿aún así, en qué cree que se debería mejorar?
La Consejería de Medio Ambiente ha hecho apuesta importante por el turismo sostenible, como lo demuestra el hecho de que el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche está adherido a la Carta Europea de Turismo Sostenible. También hemos conseguido la acreditación de la Fundación Europark y eso demuestra que cumplimos unos requisitos medioambientales y turísticos.
Ahora estamos en proceso de renovación de la Carta Europea. Vamos por el buen camino porque lo importante es apostar por un turismo de calidad. Está bien que tengamos el turismo de fin de semana, que genera ingresos y contribuye al esparcimiento de la sociedad, pero tenemos que mirar a un turismo de calidad que genere más ingresos y para ello hay que ofrecer equipamientos y servicios de alta calidad.
Desde la Consejería de Medio Ambiente se está apostando fuerte por la mejora de los equipamientos de uso público, un servicio esencial para quien nos visita…
Nosotros tenemos una oferta muy variada de equipamientos de uso público, que van desde el Centro de Visitantes del Cabildo Viejo, totalmente renovado, a los puntos de información o adecuaciones recreativas, pasando por una amplia red de senderos, tres carriles bici, miradores… Actualmente estamos trabajando para hacer extensiva la red de senderos a nuevos trazados en colaboración con los ayuntamientos y para darlos a conocer.
Un rincón para perderse en la Sierra que aconsejería a su mejor amigo
En general cualquier lugar que esté relacionado con el agua, cualquier zona de cauce. Pero en concreto yo elegiría un sitio en la Peña de Alájar, la ‘Silla del Rey’, un lugar que invita a la meditación y, si vas en el momento adecuado, en soledad, es ideal para estar con uno mismo y disfrutar del paisaje, que ya fue elegido por el insigne Arias Montano para su retiro. Para mí es muy especial.
Y un plato de nuestra amplia y variada gastronomía?
Yo en cuanto a mis gustos culinarios soy muy sencillo. Si estoy en casa, un cocido de cardos con un tomate rajado y culantro me hace feliz. Si estoy fuera, cualquier plato relacionado con el ibérico, ya sea aliño de asadura, presa, solomillo… me doy por satisfecho.

